mantener a Astrologos del Mundo cuesta tiempo y dinero , si quieres colaborar te lo agradecemos Gracias de antemano!!!!!!

POSESIÓN DE JUAN MANUEL SANTOS CALDERON, COLOMBIA. ETAPA DIFICIL, ESPERANZA!?.

Hola estimad@s Astrólog@s profesionales, investigador@s, Amantes de la Astrología, Estudiantes y tambien videntes.

QUE DICEN LOS ASTROS y los que manejan ASTROLOGÍA HORARIA o la técnica que dominen, para esta SEGUNDA VUELTA de elecciones en colombia el 15 de junio 2014 4pm en Bogotá- Colombia?.

El 25 Mayo 2014, en la primera vuelta, 32.975.158 (100%), estaban habilitados para votar.
No votaron 20.114.846, (61%)
Votaron solo 12.081.040 por candidatos, (36%)
1.135.362 (3,4%) votaron en blanco, nulo o no marcado
Oscar Iván Zuluaga Escobar tuvo solo el 11% de la población hábil para votar.
Juan Manuel Santos Calderón tuvo el 10,01 % de la población hábil para votar.
Que nos dice todo esto? Que ambos perdieron. Nosotros también.
Queremos un intento de paz, un desarme total, oportunidades para todos, inclusión, compartir nuestro patrimonio, generar e implementar politicas sostenibles, ...

O definitivamente lo que queremos es ver que: “Colombia entre en problemas con sus vecinos de la región, los derechos de los ciudadanos sean abolidos, tomen el monopolio de la salud, cambien la constitución que abrirá paso a la elección perpetua del grupo “Uribe” (2018), “vendan” lo que quede de patrimonio, exterminen toda la oposición puerta a puerta con sus paramilitares hoy llamadas bacrim..., jamás desmovilizados, los trabajadores vendrían en detrimento, continuaría el genocidio de los nativos Americanos de Colombia. UN ARRIERO NARCO-PARAMILITAR Y CRIMINAL ES SOLO ESO. Un resentido no puede arrastrar a todo un pais en su violencia y crimen. Lo peor en la Historia de Colombia.

EL FUTURO ES LO QUE QUERAMOS VIVIR HOY! ?...

Hasta que punto este pueblo está dando un salto de conciencia, habrá algo de madures o solo MIEDO al irrespeto, al terrorismo institucionalizado?.

Una venganza familiar (Uribe Vélez) en la que se pretende involucrar a toda Colombia en una solución de Gobierno Narco-Para-Politico contra el pueblo, la Oposición y por supuesto la Guerrilla.

AL GRANO, LOS ASTROS...

PRIMER ESTUDIO (Carta Horaria) contrastada A.- Veamos estas dos cartas:

1.- Carta central el cierre de votaciones, consumación del acto, segunda vuelta, en Bogotá, el 15 de junio de 2014 a las 4:00:00 pm.(fuente: Registraduría, cierre de mesas)

2.- Carta externa Juan Manuel Santos Calderón, nació en Bogotá, el 10 agosto 1951 a la 1:38:44 am.(fuente esposa de JMS segun Giovanni) (alguien sabe otra hora?)

COMENTARIO: la carta natal de J.M.Santos tiene a SOL y PLUTON en CONJ en LEO, que coincide con el MC del a Horaria estudiada. Esto facilita el Mando  y la capacidad de resolución y transformación de problemas ...

SEGUNDO ESTUDIO (Carta Horaria) contrastada B.- y Veamos estas otras dos cartas:

1.- Carta central el cierre de votaciones, consumación del acto, segunda vuelta, en Bogotá, el 15 de junio de 2014 a las 4:00:00 pm.

2.- Carta externa Oscar Iván Zuluaga Escobar (segun Pedro Hernandez) yo no tengo la hora de nacimiento.… alguien la tiene?

COMENTARIO: la carta natal de O.I.Zuluaga tiene a URANO en LEO en CAIDA, que coincide con el MC del a Horaria estudiada. Ademas tiene al Sol en 3 en CAIDA OPUESTO AL MC ,...

TERCER ESTUDIO C:

1.- Carta Natal 1ra. Interior, (Horaria): el cierre de votaciones, consumación del acto, segunda vuelta, en Bogotá, el 15 de junio de 2014 a las 4:00:00 pm.

2.- Carta Natal 2da.: la “Constitución Política de Colombia” 1991 

3.- Carta Natal 3ra. Juan Manuel Santos Calderón, nació en Bogotá, el 10 agosto 1951 a la 1:38:44 am.(fuente esposa de JMS según Giovanni)

4.- Carta Natal 4ta. Externa: Oscar Iván Zuluaga Escobar no tengo la hora de nacimiento así que no están sus ejes sensitivos. Solo planetas, (Si alguien tiene la hora natal?) (segun Pedro Hdez. fue a las 4pm)

CONCLUSIÓN:

Mi apreciación sobre el tema, que podrán evaluar en las cuatro cartas natales que adjunto. La carta central es la de Colombia, le sigue la del 15 de junio a las 4pm, luego la de Juan Manuel Santos Calderón y la externa de Oscar Iván Zuluaga Escobar, se ve como el pasado y el presente se conjuga para otorgar el poder a Juan Manuel Santos Calderón.

En Colombia ante tanta corrupción, violencia, mentiras, usurpaciones, el pueblo ya con su análisis, su historia faltó a las urnas en 56,5% o 18.552.258; Este pueblo ante dos males para Colombia, solo tiene la opción de votar en contra del peor de todos. Lo mismo sucederá con los del Polo Democrático con cerca de dos millones de votos, que se sumarán, de los otros nunca sabremos, con quien están. Les auguro para ese día un escrutinio del 60% para Juan. Manuel Santos y de 40% para el otro mal estrellado y sobre todo mal acompañado, Oscar Ivan Zuluaga Escobar.

Cualquier otro resultado, imposible, sería solo Guerra contra Venezuela, los paises vecinos y sobre todo irrespeto contra el pueblo Colombiano con saqueo total del patrimonio.

Ya estos resultados pasados indican que estos dos perdieron y que el pueblo comenzará a decidir su destino final no en estas elecciones sino en el 2018.

NB.- es mi apreciación, veremos. Que opinan Uds. …

NB.- Para mi la interpretación ideal la realizo teniendo una gran rueda que comprenda:

1.- la Horaria del cierre de la segunda vuelta electoral,

2.- la natal y DPD de la constitución del estado social de derecho.

3.- la natal y DPD/DPC de santos,

4.- más la natal y DPD/DPC de Zuluaga.

como abordarían Uds. este estudio? Quien sabe algo de interpretacion de Sucesos?.

POR SUPUESTO MIS AMIG@S OPINEN ANTES DE ELECCIONES...

Visitas: 2919

Responde a esto

Respuestas a esta discusión

Giovanny recuerdas el dia 6 de noviembre de 1985 11am? Palacio de Justicia. Plaza de bolivar. frente al Palacio de Nariño. Estabas en ese tiempo en Bogotá?

Aun hoy hay encubrimiento.... Definitivamente el milagro en Colombia es estar  vivo.


Este 6 y 7 de Noviembre en Colombia lloverá. Lloverá como hace 25 años, un noviembre oscuro en el corazón de Bogotá, a las 11 de la mañana con el grito de “viva Colombia” en los oídos de los transeuntes desapercibidos. Después llovió agua y balas, balas y agua, una verdadera tormenta de dolor: La catástrofe del Palacio de Justicia.

Los guerrilleros creyeron – a juzgar por el relato de Olga Behar – que entraban en el paraíso; soñaban con salir del Palacio como gobernantes, directamente hacia la casa de Nariño. Una acción desesperada y aventurera, coherente con una concepción del mundo que considera la historia producto de héroes o superhéroes. De otra parte no salieron como gobernantes – los que salieron – sino como carne ahumada y ametrallada. Sólo dos guerrilleras quedaron vivas; una que guardaría para el mundo en su memoria dos noches en el infierno, otra que prolongaría el infierno unos días más en una sala de torturas antes de morir en manos de sus verdugos, en una guarnición del ejército.

Álvaro Fayad, guerrero con mirada ojerosa que había visto tantas muertes, el temido Turco, combatiente radical e instruido, inteligente pero no menos soñador, descubrió una vez bajo una terrible tortura que quién es dueño de su muerte es dueño de su vida. Nada puede doblegar la voluntad humana cuando esta no tiene que perder, ni siquiera, ante la hora final. Con esta técnica de suicidas, un comando de los mejores guerrilleros del M-19 salió a encontrar la desgracia y a “morir de pie”, creyéndose dueños de la victoria. Pero se atravesó algo en el camino: su muerte había sido planeada por otros; no era un suicidio sino un asesinato. El Turco, zorro engañado, cayó en la ratonera y la toma del Palacio de Justicia fue en alguna medida también su muerte y la de su movimiento. Un suicidio planeado y consentido por sus enemigos. Un error político y militar de dimensiones espantosas, históricas.

Pero no nos interesan los superhéroes, sino los inquisidores: vamos a hablar esta vez de la orgía de sangre y barbarie que significó el operativo militar de retoma del Palacio de Justicia. Cómo el gato se complació en cazar al ratón y despellejarlo.

La operación de retoma bautizada "Rastrillo" empezó media hora después de la toma y no escatimó en gastos ni consideraciones de ningún tipo. Marchan en un cortejo asqueroso e inverosímil las imágenes de tanques disparando brutalmente contra el gigantesco símbolo de la justicia colombiana y caminando como monstruos fantasmagóricos por la plaza de Bolívar; los helicópteros semejantes a buitres de chatarra sobre un basural lleno de cadáveres; los bombardeos para “acabar con todo” según la célebre frase de los militares; un roquetazo que produce una inmensa llamarada y después el incendio que recrea las imágenes más dantescas e infernales mientras la noche bogotana se sumerge en un aguacero.

La imagen humeante de ese laberinto, como lo llama algún escritor, no se borrará fácilmente. Salen rostros y cuerpos mutilados, adornados con la más horrorosa y pútrida de las heridas: el miedo, la incertidumbre. Los soldados los patean y los insultan en una larga fila que va desde la boca tenebrosa del laberinto hasta la Casa del Florero, aunque allí van honorables magistrados y empleados. No van guerrilleros: casi todos murieron “de pie” como dijo su jefe Almarales que no quiso rendirse.

La imagen borrosa, difusa, de los civiles y empleados que salieron vivos tampoco se borrará tan fácilmente. Menos cuando después, unánimemente, los mentirosos escuderos de la verdad dirían que nunca salieron, es más, que nunca estuvieron allí. Ni en ningún sitio. Tal vez como dice Rubén Blades, habrá que llamarlos con la emoción apretada por dentro, porque hoy no están ni entre los vivos ni entre los muertos.

¿Puede alguien imaginar tanto horror? ¿Podrá algún día saberse, siquiera pensarse, lo que sucedió en esos dos días dentro de ese templo de lo innominable en llamas? ¿Dónde cabe tanto sufrimiento, tanto dolor humano?

Tal carnaval de sangre y salvajismo, semejante feria del horror y la mentira, verdadera matanza institucional se hizo, como todos sabemos, para defender la democracia, la justicia y la libertad. Una paradoja que recuerda al absurdo de Camus. Demoler la democracia, la justicia y la libertad para defenderla, protegerla ahogándola en sangre. “Un ejemplo para el mundo” dijo en el exterior varios días después el general de las Fuerzas Armadas Rafael Samudio.

Los artífices directos, los responsables inmediatos, marionetas de esta mascarada democrática, fueron unos altos mandos militares y un presidente conservador que gustaba de la poesía. Como el déspota emperador Nerón, que mandó incendiar Roma mientras cantaba versos, Belisario Betancur se encerró dos días en su casa – a dos cuadras del Palacio – mientras escuchaba como estallaban los juguetes letales que sus hombres lanzaban contra el edificio en llamas en el que había atrapados más de un centenar de seres humanos, para destruir cualquier vestigio de vida mientras el país clamaba, imploraba un diálogo, una palabra que frenara esta avalancha de irracionalidad. No hubo palabras – el silencio es una postura frente a los hechos que dice más que las palabras – ni siquiera para sus iguales magistrados que llamaban desesperadamente y pedían que el ejército cesara el fuego, pedían al menos una alocución del Presidente de la República. Presidente poeta que olvidó que la palabra es precisamente el oficio de los poetas.

Hubo en cambio, un lenguaje refinado conocido por los cuarteles, las trincheras y los pelotones. El lenguaje del asesinato premeditado, hablado por los mandos militares que se satisfacían en este fangal de cuerpos inertes. Estos otros responsables – Edilberto Sánchez, Jesús Armando Arias Cabrales, Alfonso Plazas Vega y el general Rafael Samudio – se dieron a la tarea de violar sistemática y minuciosamente todo el supuesto ordenamiento jurídico y legal sobre el que se “funda” el estado colombiano. Empezaron por bombardear indiscriminadamente un recinto colmado de civiles, terminaron destruyéndolo totalmente y modificando grosera y burdamente el escenario de su matanza. No ocultaron evidencias, como erróneamente dice la Comisión de la Verdad, simplemente se burlaron de las conciencias limpias parados sobre las ruinas de lo evidente e inocultable: la masacre del Palacio de Justicia. Desconocieron los más mínimos protocolos y normas; torturaron civiles sobrevivientes; desaparecieron guerrilleros, funcionarios y magistrados; ejecutaron a sangre fría dentro y fuera de la edificación; gobernaron a sus anchas durante dos días, como saben gobernar los militares: iguales a hienas heridas y acorraladas. Hasta entonces habían guardado mínimas apariencias, desde aquello se muestran y revelan con su rostro más claro y diáfano, que tiene los rasgos de la impunidad y la injusticia.

Injusticia. Porque aquello era lo que se consagraba, ahora si en serio y delante todo el mundo, en ese paisaje de una noche y dos días lluviosos de noviembre de 1985. Siempre nos habían dicho que la democracia es la realización de la justicia, la libertad y la igualdad. Una falacia, un absurdo que se niega a sí mismo cuando se lleva hasta sus consecuencias más extremas y nefastas. El verdadero rostro de la democracia colombiana huele a pólvora y a carne quemada.

Se conmemoran por tanto las Bodas de Plata de la democracia. Una democracia cruel y feroz que se bombardea a sí misma, mientras despelleja a su pueblo. 25 años del holocausto. Lo que más asombra hoy a los liberales, demócratas y limpias conciencias, es que tales cosas puedan suceder por fuera de los libros y las ficciones. Pues en Colombia suceden, no en contra sino a costa de la realidad.

Este matrimonio incestuoso y asesino es culpable de más de un centenar de muertes y más de una decena de desapariciones en el Palacio de Justicia; Belisario Betancur, Armando Arias Cabrales, Alfonso Plazas Vega, Rafael Samudio, Miguel Vega Uribe; orgía de matones, oligarcas y torturadores, han pasado impunes este cuarto de siglo gozando de una vejez tranquila. Como Pinochet, Laureano Gómez o George Bush, morirán probablemente de viejos los que quedan. Sin embargo cargan al menos con una condena: la historia no oficial, la de los corrillos y los callejones oscuros, de los patios de los sindicatos y las universidades públicas, la de las novelas y los relatos, es decir la historia verdadera, al unísono ha dado su veredicto; son los responsables directos, los ejecutores del crimen. Son los defensores de la democracia, una impúdica con muchas arrugas y vergüenzas malolientes.

Para ellos no llegará la justicia. No será así porque la hayan asesinado en Noviembre de 1985, como creen algunos, durante el bombardeo del Palacio. No llegará simplemente porque ni ahora ni entonces ha existido.

Esperamos y esta es nuestra batalla, que NUNCA llegue el olvido. Esos dos días que fragmentan la historia colombiana deben ser recordados, para que nadie diga después que un 6 y 7 de Noviembre, bajo la lluvia bogotana, no pasó nada en la Plaza de Bolívar llena de lágrimas y muertos.


CAMILO DE LOS MILAGROS

http://asambleautp.blogspot.com/2010/11/bodas-de-plata-conmemoracio...

.

Gabriel saludos

A mediados de 1985 me trasladaba a vivir a Bogotá, antes vivía en Armenia. En diciembre de 1984 terminaba mi bachillerato. Por problemas con mis documentos me aplazaron la prestación del servicio militar. Por ser bachiller del año 1984, era claro que debía prestar mi servicio militar en el siguiente año, en 1985. Solo dos años después, en 1986, mis papeles estaban al día y para entonces en 1987 debía prestar el servicio militar. Así entonces, parece que era inevitable que en 1985, de una o de otra manera, yo estuviera viviendo en Bogotá.

    Exactamente el día 6 de noviembre de 1985, el día exacto de la toma del palacio de justicia, esa mañana yo estaba trabajando en plena esquina del cruce de la avenida Caracas con calle 6a, en el sector de San Bernardo. Bastante cerca del epicentro de los eventos trágicos de aquel día. Así entonces, puedo decir que fui testigo de aquel evento, que en principio no parecía ser tan grave. Solo cuando mis compañeros de trabajo y yo notamos que empezaban a sobre volar helicópteros en cantidad poco usual, entendimos que algo estaba pasando y que no era nada agradable. Cerca a mi sitio de trabajo había, creo que aun debe estar, la estación de policía, una de las principales, la misma mostró un gran movimiento y para entonces la tal avenida Caracas de aquel entonces, la que yo conocí y viví, fue un ir y venir de vehículos militares de todo tipo y del paso de cientos y cientos de militares, pues no olvides que la Caracas es la avenida que va hasta el sur de Bogotá, desde donde se puede llegar a la Escuela de Artillería del ejército. Cerca a mi sitio de trabajo igual estaba en aquel entonces el antiguo batallón Guardia Presidencial, que creo que ahora sólo es destinado al reclutamiento. 

   Con el tiempo pensé que de haberme tocado prestar mi servicio militar en el año que en verdad me correspondía, en 1985, me hubiera tocado la toma del palacio, pues el batallón Guardia Presidencial por su cercanía al palacio de justicia fue la primera unidad que llego al sitio de los eventos. Debió ser todo tan sorpresivo que en la imágenes de la televisión se ven soldados de la guardia presidencial llegando a la plaza de Bolívar vestidos con uniforme caqui, cuando lo correcto es que para eventos de guerra o similares el uniforme a usar es el camuflado. No les dio tiempo ni para vestirse. A cuántos habrá sorprendido el evento en el rancho, almorzando para luego ir a tomar su turno de guardia. En 1987, por el contrario, me toco vivir fue la tragedia de la muerte del candidato de la U.P., del señor Pardo Leal. Fue la noche más larga de todas durante mi estadía en el batallón. 

Giovanny

Gabriel 

Creo que la latitud que ubicas está mal, debería ser 4º N 35´46". Obtengo un Ascendente en 3º 58´de Capricornio.

Giovanny 

Gracias Giovanny, Tienes razón , sin anteojos, tome de Google earth mal la latitud, (Cuentame que hora tomaste, habrá retardo en la transmisión de la señal?), (borro el mensaje anterior para que nadie la copie mal) corregida me dá, como sigue:

La Juramentación Presidencial de Juan Manuel Santos 2014-2018,

Datos del Suceso: Bogotá,  Palacio Nariño, LAT. 4:35:46 N, LONG. 74:04:37 W, 2.612 msnm,  el 7 de Agosto de 2014 a las 3:16:29 pm. (HL).

Asc: carta tropical, topocéntrico: 3º 58´14´´de CAPRICORNIO, en CONJ. partil con mi VENUS natal.

Asc: carta Ascencional, topocentrico: 6º 19´ 3´´ de CAPRICORNIO. (Como sabras yo uso esta).

Daré mi interpretación cuando la tenga para este periodo histórico de Colombia.

Consigno estos datos para quien se quiera servir…

Gabriel saludos

La hora y minutos (3:16 pm) es la misma que tomé de la transmisión de Señal Colombia. Los segundos sin duda van a variar, es casi imposible que todos tengamos los relojes cuadrados al mismo segundo. En mi caso mi reloj marcaba los 45 segundos cuando JM dijo "Juro". Personalmente no veo ningún problema que al final se deje las 3:16:30 pm como la hora de la juramentación. Segundos más, segundo menos, no hay forma de quitarle a la carta dos de las más comprometedoras sentencias: Luna exiliada en conjunción cerrada con el Asc y el Sol pronto a formalizar su mal aspecto con Saturno.

Giovanny

RSS

© 2019   Creado por Roberto.   Tecnología de

Emblemas  |  Reportar un problema  |  Términos de servicio