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Chichen Itzá, el observatorio del Caracol, los cuatro Bacabs y las caretas de los brujos.

Para comprender la estructura de un objeto roto o deteriorado conviene conocer otras estructuras semejantes que estén en buen estado, pues los detalles que a unas piezas les faltan pueden estar enteros en otros lugares. Así viene siendo todo este tiempo de estudio del mundo maya.

Desde lo alto del Castillo de Kuculkán ya no se puede ver el cielo nocturno, está cerrado al paso, incluso durante el día, los administradores del lugar lo han cerrado.

El cielo está cegado en Chichén Itzá, no hay forma humana de observar el cielo de la noche desde este extraordinario lugar, desde aquí ya no se puede ver la verdadera esencia de Izamná, a lo sumo la sombra que zizanguea al lado de la escalera cuado el Sol ilumina en el ángulo apropiado.

El observatorio astronómico del Caracol también esta cegado y en ruinas así que para comprender su estructura hay que visitar primero el observatorio Mayapán, que es muy semejante al que hay en Chichén Itzá y tiene la ventaja de que sí está permitido entrar y se puede observar con detalle la estructura del observatorio y tomar imágenes que permiten ver claramente cómo esta construído, además resulta fácil compreder el nombre de Caracol, pues su interior recuerda bastante al de un caracol.

Observatorio de Mayapan

La parte superior del edifico del observatorio no tiene techo, sino que es como una especie de embudo ancho con una forma de trompeta pero más suave abierta en la parte superior de la edificación. Al entrar en su interior aparece un muro circular que se va ensanchando conforme sube y hay unas puertas que permiten entrar en su interior hasta quedar totalmente dentro, se parece mucho a un caracol, por eso al observatorio de Chichèn Itzá le llaman el Caracol.

Foto 2 interior 1 Foto interior 2
Partes interiores del observatorio de Mayapan.

El observatorio del Caracol en Chichen Itza, está bastante derruído pero se observa perfectamente que su estructura interior es semejante al de Mayapán, en este obervatorio toda la estructura es semejante.

El observatorio del Caracol ha sido dejado cegar por sus administradores, se puede reconstruir perfectamente pero está cegado, no se reconstruye ni se reconstruirá mientras los extraños administradores del lugar mantengan su dominio aquí. En contrapartida el observatorio de Mayapan sí que podría permitir la observación celeste, tan sólo abrir la puerta interior y consentir el paso nocturno, allí no han llegado aún los administradores y brujtos que hay aquí.

Está claro que la estrutura interna de la construcción del obervatorio astronómico de Chichén Itzá es semejante a la anterior, pero no así la parte exterior de la edificación. El Caracol de Chichén Itzá está más acabado externamente, sólo en eso es distinta al de Mayapán,

Al analizar con más detalle la parte exterior del edificio circular se observa que tiene cuatro mascarones de cuatro deidades o de la deidad cuando se manifiesta en la Santisima Cuaternidad y se representa en los cuatro Bacabs.

Pero este lugar también ha sido utilizado como una canonjía para algunos brujitos que administram el lugar, aquí se han atrevido a meterse en el diseño, dentro de la estructura, los brujitos de por aquí. No me puedo imaginar cuál es su pretensión, pero pueden ser los responsables de que se esté impidiendo la reconstrucción del lugar.

En la parte que da al sur hay un mascarón por encima de la cornisa que representa al Bacab del Sur. Al principio, cuando la mirada es normal y no se sospecha de nada, todo lo que se ven son simples “mascarones” sin restaurar, pero luego al ir observando la diferencia que hay entre un tipo de mascarón y otro, he visto que estos mascarones ocultan una seguda faz, algo así como ocurre con las imágenes del rostro humano de Itzamná, que siempre es una faz oculta entre de las fauces de la Serpiente emplumada.

Sabía que aquí hay brujitos, incluso conozco a alguno, tengo muchos amigos y amigas brujitas, entiendo bien esa manera de percibir la realidad, pero no es mi especialidad y menso si eso llevan a apropiarse de un lugar. Mi manera profunda de observar, inevitable, se me va la vista hasta dentro me ha levado a desarrollar una especie de mi mirada de cazador y en este viaje me ha servido para cazar con la cámara fotográfica varios seres especiales; unos lagartos increíbles y unos brujitos encaramados en lugares más sagrados y que no se sabe bien que hacen ahí.

Las caretas de los brujitos en los mascarones los he descubierto gracias a la fotografia digitalizada y a la computadora que llevo conmigo. Cuando estaba analizando el trabajo fotográfico, al final del viaje, en el convento de Izamal, he descubierto a esas extrañas caretas y otras más.

Después de hacer varias fotos a todo el entorno, he hecho alguna fotografía buscando el detalle, lo que denomino mirada de cazador, abandonar el entorno, abstraerse del todo, buscar el detalle, el mensaje allí donde esté. Y aquí no había mensajes como el de Izamná que muestra su lengua para dar los datos, además, los administradores haciendo abuso de poder han prohibido subir las escaleras de las ruínas, no se puede acercar uno a menos de cincuenta metros del edificio, al contrario que en Mayapan, que sólo falta que nos habrán la puerta y se puede ver el cielo como hace mil años.

Al acercar con el zoom de la cámara para ver el detalle del rostro del mascarón del sur y así poder identificarlo por el tipo de ojo o por las inscripciones que lleva alrededor del ojo, ha aparecido por encima de la nariz el rostro de la careta del primer brujito. Digo brujito porque no se me ocurre otra manera de llamarte. Sea quién sea se ha tomado la molestia de encaramarse por encima del edificio, a una hora en la que las ruinas están cerradas. O bien se trata de las personas que dirigen arquelógicamente el lugar, que además de administrar un bien de la humanidad juegan a brujitos, o bien son unos brujitos que se han colado subrepticiamente y están extrayendo algún tipo de poder personal o psicológico con ello.

En el mascarón del sur, sobre la nariz aparece una careta pegada con cemento burdamente apoyada con trozos de tocho de reciente ubicación.

En los demás mascarones también aparece sobre la nariz, una careta con rostros que no estaban ahí antes, que han sido puestos con alguna finalidad que se sale al control de la razón corriente, por eso hay que pensar con otra mentalidad. No es el único lugar en he visto este tipo de careta, en otros lugares sagradaos también he detectado que hay personas que se han tomado la molestia de encaramarse en lo alto de estas ruínas y han puesto estas caretas en las zonas que se corresponden con focos de poder de los cuatro Bacabs.

El mascarón que mira al este le corresponde al Bacab de color rojo, sobre la nariz hay cementada una especie de careta con una faz algo desdibujada, quizás porque se ha degradado con el tiempo o porque no se distingue bien.

El mascarón que mira al oeste tambien tiene colocado encima de la nariz a otro personaje que como los anteriores han sido puesto ahí fuera de guión, de manera velada, ocultándose, no sabemos bién con que fines o cuáles razones, por eso es de sueponer que trate de acciones llevadas a cabo por individuos que intentan ser canales de los restos poder que pueda quedar en estas veladuras viejas de los bacabs.

El mascarón del oeste es el que se ha trasteado menos para poner la careta del brujito, ha bastado un poco de cemento en la parte de atrás para adherir la careta.

En el mascarón del norte también hay una careta adherida sobre la nariz, cuesta un poco de verla por que en este enfoque la misna nariz del mascarón cubre más de merdia careta. No obstante en el detalle se observa claramente el cráneo con un especie de diadema trenzada y un ojo rebordeado por una especie de pequeña serpiende que recuerda a la S que le pintan bajo los ojos a las divinidades celestes en los códices o bien es que lleva un careta superpuesta delajado los ojos libres.

Sobre el observatorio del Caracol de Chichen Itzá hay cuatro caretas sobre los cuatro mascarones que representas a los cuatro Bacabs, que nadie sabe cómo ni quién las ha puestos ni para qué estan ahí.

“Brujo del envoltorio, Brujo Nocturno, Guarda Botín, Brujo lunar............ Estaban aquí cuando se mostraron el Sol, la Luna, las estrellas, el alba, la iluminación......”

Popol.-Vuh

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